Mientras miro las nuevas olas

  “No creemos en algo así como una poesía joven o sub 30 —dice Verónica Yattha—, sino en una serie de búsquedas que no por ser personales o diversas tienen que estar aisladas”. Para Martin Vazquez Grille, otro de los autores reunidos en El Rayo verde, la antología publicada en 2013 por Viajero Insomne, “tal vez toda poesía sea joven en tanto se plantee un trabajo genuino con el lenguaje y no la mera búsqueda de generar efectos”.

   Siempre bajo conceptos y opiniones similares, las antologías de escritores jóvenes (cada vez más jóvenes), siguen apareciendo con diversas aceptaciones en el campo literario; pero todas, de alguna manera, se hacen oír. Extraído de una novela de Julio Verne, el título de la antología alude a un camino de belleza e incertidumbre que ilumina toda palabra verdadera. De todo esto da cuenta el escritor Osvaldo Bossi que tuvo a cargo la selección de los autores y la poesía que integra el volúmen. Entre los ya citados se encuentran además Natalia Romero, Jotapé Rodríguez, Juan Cristóbal Miranda, Gustavo Gottfried, Martín Sánchez, Silvana Proto, Joaquín Oreña, Javier Roldán, Mariana Suozzo, Guido Delía, Emilio Herrera, Rocío Macarena y Hugo Zonáglez, todos nacidos entre mediados de los setenta y fines de los ochenta; éste último se destaca por una serie dedicada a la vida de Vincent Van Gogh. “Nunca me había interesado la pintura en general, ni su vida —explica—. Fue un llamado, me acuerdo que hace tiempo había comprado …el suicidado por la sociedad. Después me compré las cartas a Theo, y ahí quedé fascinado por lo detallista de su expresión, tan lúcido que me cuesta creer que se haya vuelto loco”.

  El hecho de la diversidad de las voces da cuenta del trabajo que se realiza en el taller de Bossi, donde se respetan fundamentalmente las búsquedas estéticas particulares, sin tratar de homologarlas. Para Grille ninguno de esos poemas se plantea como un fin en sí mismo sino como parte de un proceso. “Ninguno de esos poemas busca ser el “gran poema” y eso, al menos para mí, es algo destacable”. Verónica Yattha piensa que la principal virtud del libro es esa: “ser una verdadera muestra de búsquedas y de voces. Lo que vale es el hecho de compartir un espacio donde se superponen modos distintos de entender y de acercarnos a lo poético”.

  Grille también presenta una serie de poemas, pero sobre canciones y momentos de la vida de algunos músicos. “Muchas cosas me fascinan —explica—, las vidas de santos, las historias de caballería, algunas comidas, bebidas, también la música. Podría decir que elijo las máscaras de músicos para escribir poemas porque algunas de esas canciones me atravesaron y siguen haciéndolo, o simplemente para cumplir la fantasía de ser un rockstar.”

  Para cerrar, o abrir el debate, Zonáglez toma a la antología más como si fuese un “souvenir”, algo concretamente simbólico con respecto al primer año del ciclo. “Dentro del grupo hubo distintas posturas, a favor y en contra de editarla. Siete de los quince somos inéditos, eso demuestra de alguna forma, hablando propiamente de la calidad de los textos, la destreza de la mayoría, importantes también dentro del taller a la hora de los comentarios”.

Entrevista en el blog Cuestionario Schmidt

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1-      ¿Qué objetos te acompañaron toda tu vida?

Algunas fotografías, algunos libros de Gustavo Roldán y Graciela Montes, algunas anotaciones e ideas para textos que jamás escribo, el DNI, recortes de diarios donde publicaba de niño, hojas cánson con las que fabricaba, escribía e ilustraba libros, algunos discos y no mucho más.

2-      ¿Sentís prescencias, vóces, músicas del trasmundo?

Primero tendría que saber qué es el trasmundo. Saber que algo llamado así existe me hace intuir de que se trata, pero más me sormprende que exista y la comundad científica internacional aún no lo sepa o lo haya dado a conocer. En el sentido metáforico, tampoco escucho grandes cosas. Desde niño supe que los muertos no tenían nada que decir, porque ni sisquiera los vivos lo tienen.

3-      ¿Qué pensás de la rosa, los anillos, el mar y los tatuajes?

La rosa siempre me pareció cursi, sobretodo en la poesía, hay poca gente que puede utilizar esa palabra o flor y salir indemne en un texto. Los anillos es otra cosa, ahí hay un simbolo, una sociedad occidental, un compromiso, o un rompimiento, además de enlazar. Con respecto al mar, es una deuda. No conozco el mar, y el día que lo haga, quizá como quería Rimbaud, encontraría la felicidad. Por el momento me contento con algún río cercano, el transcurrir y no el arribar. Los tatuajes me parecen horrendos, aunque algunos me gusten. Hay muchas categorías y entre los más detestables están los tribales y los carcelarios. Los dibujos, si se tratan de tatuajes antiguos, me producen pena, pero cierto encanto, como esos cactus en el desierto remitiendo a una nostalgia de algo que nunca conocí, el desierto de Mojave, por ejemplo, ahí tenés un opuesto al mar. Dos desconocidos para mí, el desierto y el mar, la arena y el tiempo.

4-      ¿Cuál es tu superstición?

No tengo supersticiones, aunque cierta manera de hacer ciertas cosas deben deribar de antiguas supersticiones. Cuando era niño tenía, aunque no las recuerdo. A veces me encuentro con ese ejercicio del cerebro que repite una acción absolutamente apática hacia un resultado esperado solo para asegurar su éxito. Extraño, ¿no?. A eso llamo –llamamos- superstición. Pero jamás la premedito.

5-      ¿En qué parte del cuerpo, el aire o el paisaje sentís la poesía?

Los paisajes son sin lugar a dudas un gran disparador y lo fueron siempre, desde la protopoesía, el haiku y todo eso. Los paisajes pueden ser mentales, memorables o físicos, pero siempre son revelaciones sorprendentes de estas escasas tres dimensiones, y sí, se admite que enamoran, enloquecen.

6-      ¿Escrbís mientras escribís o antes o después?

Jamás mientras. Siempre antes, y, sobretodo, después. Para mí escribir es corregir. Lo demás forma parte de un proceso que lleva a crear una materia prima de la cual saldrá el texto jamás definitivo pero cerca de la idea a publicar.

7-      ¿Qué autores no reelerías?

La inmensa mayoría.

8-      ¿De los poetas que conociste cuál, cuáles, te parecieron que unían su vida a sus palabras?

Baudelaire, Rimbaud, Walt Whitman, Alejandra Pizarnik, Hugo Mujica, Alberto Mazzocchi, Iván Wielikioselek, Marcelo Dughetti, por nombrar uno o dos de distintas épocas y lugares.

9-      ¿Qué, quién, quiénes, escriben en vos?

Las ansias de ser amado, por empezar, es la cosa horrible que escribe en mí, y sobre mí. Antes, desde una mirada infantil difícil de desterrar; desde hace un tiempo: aceptando y descubriendo no sin resignación una adultez que capacita. Negocio con el niño, recurro a sus valores y él me perdona. El adulto quiere ser escritor, quiere que sus textos se lean y que lo amen. El niño quiere venganza.

10-  ¿Vuelven algunas palabras, algunos temas o algunos climas?

Siempre están, creo estar escribiendo siempre el mismo poema, inconmensurablemente largo, que me llega de a pedazos, decantando, encastrando, configurando un enunciado que al final, espero, me revele algo. Por el momento, destila pequeñas verdades que pueden disfrutarse (o no) como pequeños poemas en lo que conocemos como literatura.

11-  ¿En tu vida, la poesía como propósito, destino o circunstancia?

Como expresión, simplemente como algo que no se puede expresar de otra manera que no sea a través de este artificio.

12-  ¿Qué quisieras leer mañana, que quisieras releer para siempre?

Suelo poner en el blog o en Facebook libros que leería. No se me ocurre un libro que leería para siempre, pero seguramente sería uno de poesía, y quizá de Pessoa.

13-  ¿Qué pensás del romanticismo alemán?

Lo veo muy bonito y disfrutable, pero inefectivo para mí, lamentablemente. El paradigma actual es la ciencia, y eso reprime pensamientos románticos; pero inaugura otros muchos mejores y complejos y menos neuróticos.

14-  ¿El silencio, la soledad, la transparencia, el orden, adentro, afuera, a veces, nunca ?

El recuerdo, la muerte, la revelación, el fin, el ser, el partir, lo divino, lo amado.

15-  ¿Qué fue lo imposible?

Llegar a la luna, pero sobre todo, volver de ella.

16-  ¿La poesía es una arma cargada de futuro, pasado, eternidad?

La poesía no es un arma, es pasado, y en todo caso, eternidad.

17-  ¿La poesía es literatura?

La buena, algo más.

18-  ¿Qué lugar ocupa la poesía argentina en Latinoamérica y en la lengua castellana?

No creo que ocupe un lugar sino un tiempo, y en todo caso, ese tiempo es administrado por hombres que nada saben de poesía.

19-  ¿Cuáles poetas argentinos te parece que deberían estar y no están?

¿A dónde?

20-  ¿Alguien te llevó o fuiste solo a esa palabra oscura?

De la mano, solo, como únicamente se puede llegar a ella.

21-  ¿Fuera de la poesía, qué campo del arte te interesa?

La literatura en general, las artes plásticas pero sobretodo la música y la ciencia, como madre de madres.

22-  ¿La poesía es una tarea del espíritu o una emanación de la historia? ¿hay espíritu, hay historia?

Ninguna de las dos cosas, es un artificio. Motivado quizá por eso que llamamos espíritu y del cual no tenemos muchas noticias más que las acciones adjudicadas inpunemente a él. “Emanación de la historia” me remite a la tarea de nomenclar una historiografía solamente basada en las erupciones volcánicas. Yo diría que la poesía es una puta que muy rara vez coge por amor, como la historia.

23-  ¿Cuál es la mayor dificultad en la relación existencia-poesía?

Dar en el blanco, repito, esas piernas no se abren casi nunca por deseo.

24-  ¿Quisieras responder otras preguntas, quisieras hacer otras preguntas?

Si, quisiera responder otras, pero ya se acabaron, querría hacer solo una: ¿en qué momento, la poesía nos traicionará?

(2012)

Dios en el cerebro con diamantes

El biólogo y divulgador argentino Diego Golombek acaba de publicar Las neuronas de Dios, una serie de explicaciones científicas sobre por qué creemos en dioses y lo sobrenatural.

  Dios no existe, lo sabe cualquiera que lea sobre historia de la humanidad. Pero que no existan los dioses en los que creen las religiones no parece importar mucho a los creyentes inclusive abrumándolos de evidencias. El mundo mantiene la fe y los rituales, comunicaciones con seres llamados sobrenaturales y sobre todo creyendo en lo que le venga en gana porque, según los estudios, es inevitable y en algunos casos beneficioso.

Diego Golombek es Doctor en Biología, dirige un laboratorio especializado en cronobiología y es investigador principal del Conicet en la Argentina. Recibió el Premio  IgNobel por un estudio que incluía Viagra, hamsters y Jet lag. Como divulgador produjo ciclos de televisión (entre ellos TED Río de la Plata) y dirige Ciencia que Ladra, una de las mejores colecciones de libros en español sobre ciencia para el gran público.    

  No es un dato menor decir que Golombek es ateo, más que nunca ahora que acaba de publicar Las Neuronas de Dios, una neurociencia de la religión, la espiritualidad y la luz al final del túnel. Un ateo sugiriendo la existencia de Dios es algo digno de leerse, y conocer. Hablé con él para esclarecer un poco la aparente contradicción. Y sí, sobre drogas también hablamos.

¿Por qué después de tanto peso en su contra, siguen existiendo creencias, religiones y pseudociencias?

Por un lado, no cabe duda de que presentan cierta comodidad, al brindar respuestas que en cierta forma nos dejan tranquilos. En el caso de las religiones, son una forma de organización social de las creencias que está claro que brindan un número de ventajas comunitarias, de solidaridad, de un código ético común y de cierta unidad en pos de un objetivo común. Por su parte, las creencias en lo sobrenatural probablemente sean innatas y, más allá de todas las modificaciones culturales que se les puedan imponer, parecen estar con nosotros para quedarse.

  El sustento de esta respuesta se detalla en el libro. Un resumen posible indicaría que alrededor del 55% de la variabilidad en las actitudes religiosas tiene origen genético hereditario, según los estudios en gemelos idénticos. Dean Hamer presentó al gen VMAT2 como el responsable y relacionado con la actividad de los neurotransmisores serotonina, noradrenalina y dopamina; reinas de los bajones, las manías, la euforia, el placer, la recompensa y otras cosas chulas de las que hablamos más adelante y se relacionan con sensaciones sobrenaturales. Pero un sujeto no sólo es lo que hereda, sino que se desarrolla mayoritariamente con la predisposición a que la herencia se active con un ambiente adecuado. En este caso puntual, el 84% de los niños predispuestos a la religión, con algún detonante ambiental, se sumarán de adultos a una de las diezmil religiones existentes, cada una de ellas subdivididas en muchas otras.

¿Ciencia y Religión son irreconciliables?

En la superficie no, es posible profesar ambas alegremente. Incluso pueden mirarse con cierta simpatía; en particular la ciencia puede intentar dar explicaciones de algunos fenómenos religiosos. Pero si escarbamos en profundidad, no hay reconciliación posible ya que cada una parte de bases completamente opuestas: la religión se basa en la fe y la ciencia en la evidencia.

¿Por qué crees que cuesta tanto incorporar el pensamiento científico en todas las esferas sociales, inclusive en algunas Universidades?

El pensamiento científico exige un esfuerzo al cual la educación no nos tiene muy acostumbrados; a ser racionales, a no confiar en el principio de autoridad ni en los milagros o supersticiones. Mientras que las religiones ofrecen certezas, la ciencia propone más y más preguntas. Es un combate bastante desigual…

Drogas

  “He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por Dios”. Esta frase vendría bien para cualquiera de nosotros con amigos pachecos o pasados de sustancias que después de un viaje les pega el rollo religioso. Para seguir parafraseando al genial poema Aullido de Allen Ginsberg, diríamos “Quienes expusieron sus cerebros al Cielo, bajo Él y vieron ángeles Mahometanos tambaleándose en los techos de apartamentos iluminados”. ¿Quién no tuvo un viajecito de esos alguna vez? El  propio William Burroughs le escribió a Allen Ginsberg que se trataba de la droga más poderosa que haya experimentado. Hasta el Doctor Golombek quiso saber de qué se trataba:

Probaste Ayahuasca ¿Cómo actúa?

La ayahuasca, al igual que el Peyote, interfiere con el sistema de neurotransmisión de serotonina, entre otros, y es un potente alucinógeno. Como suele ser utilizada en rituales con cantos e imágenes devocionales, es común que quienes la prueben experimenten sensaciones de corte místico o espiritual.

¿La Ketamina?

La ketamina es un anestésico de tipo disociativo que actúa sobre otros neurotransmisores cerebrales como el glutamato. La disociación se refiere a la percepción interna, que deja de estar de acuerdo con lo que sucede en el exterior y puede dar lugar a distintos tipos de experiencias.

  Experiencias fuera del cuerpo, por ejemplo. Dios le habló a muchos ilustres de la historia y los mitos. A Pablo y Juana la loca, por citar dos casos bien conocidos. ¿Qué tenían en común? Según puede deducirse de los textos, la mayoría de estas personas sufría, o podría haber sufrido, tipos de epilepsia y enfermedades mentales. Los relatos de los enfermos actuales son casi idénticos y si se escarba un poco en quienes viven teniendo visiones o experimentando lo sobrenatural, ya sea utilizando drogas o no, nos encontraremos seguro con un cerebro de características muy similares en su funcionamiento.

¿Por qué es recurrente el misticismo en enfermedades como la epilepsia o esquizofrenia?

Si asumimos que las creencias sobrenaturales están “cableadas” en el cerebro, entonces la exageración de la actividad de las áreas cerebrales implicadas en la religiosidad podría causar alucinaciones o visiones espirituales o, directamente, místicas. En algunos tipos de epilepsia las áreas que se descontrolan son las que estarían relacionadas con esta actividad y, por lo tanto generan visiones místicas. En cuanto a la esquizofrenia, podría haber un desbalance neuroquímico que genere alucinaciones, algunas de las cuales, dependiendo de la historia y el contexto, serían de corte más bien místico.

Abundan los testimonios de personas que experimentaron (ya sea estando clínicamente muertas o con el uso de alguna sustancia) el famoso túnel de luz, separarse del cuerpo y ver desde arriba, su cuerpo muerto. ¿Por qué ocurre ésto?

Las experiencias cercanas a la muerte tienen síntomas comunes, incluyendo los que se producen por las fallas circulatorias que conllevan un descenso en los niveles de oxígeno en el cuerpo. Cuando la retina deja de recibir oxígeno suficiente, envía una señal al cerebro – y lo único que la retina puede informar es la presencia de luz, de ahí la sensación que narran algunos pacientes con respecto a la luz al final del túnel. La sensación de desprendimiento del cuerpo es menos comprendida, pero al imaginarnos a nosotros mismos siempre nos vemos desde afuera, como si otro nos estuviera mirando.

  Desde las debatibles conversiones de presidiarios gracias a la palabra de Dios hasta los rituales basados en DMT para curar adicciones las experiencias místicas han servido a muchas personas con ciertas patologías y a millones a sostenerse en un mundo que los contraviene. Sin embargo, en la dimensión histórica, todos sabemos el enorme mal que las religiones producen en los pueblos.

¿Cuáles son los beneficios de ser religioso, y cuales las contraindicaciones?

El tener respuestas certeras a mano puede ayudar a calmar las angustias existenciales que llevamos dentro, además de generar una sensación de comunidad que implica ayuda entre los congregados. La persona religiosa puede echar mano a un estado de calma que se ayuda con los rituales de cada caso (rezos, cantos, bailes, etc.). El extremo de la pertenencia a una religión puede implicar dejar las decisiones en manos de otros, o incluso de señales de algo superior o sobrenatural, con lo que no estaríamos controlando nuestras acciones. Asimismo, el fanatismo religioso ha incurrido en cualquier cantidad de atrocidades a lo largo de la historia.

Si hay algunos beneficios en ser religiosos, ¿cómo podemos entender el gran mal que han causado a la humanidad durante toda su historia?

Cada cual entenderá que sus beneficios son mayores y podrá intentar someter a otros a su voluntad arguyendo voluntades divinas. A veces para los humanos es mucho más sencillo pelearse que convencer al otro. El nombre de Dios no solo ha sido invocado en vano sino en algunas de las gestas más terroríficas de la historia.

  Mucho se ha escrito y debatido sobre Dios, cada persona tiene su propia cosmogonía. Lo sobrenatural es un absurdo. Si aceptamos la idea de lo sobrenatual, deberíamos plantearnos qué es lo natural. Si ocurre algo raro en nuestras tres dimensiones (un fantasma, una visión), ya sea fuera o dentro de nuestro cerebro; pues se vuelve natural, y puede ser estudiado, medido y comprendido dentro de la naturaleza. De esta forma, hablar de lo sobrenatural, es una falacia enorme. Porque como bien sabemos, fe y verdad son cosas muy diferentes, ambas conviven en nuestro cerebro. Una vez le preguntaron sobre el tema a Hugo Mujica, sacerdote y poeta. Su respuesta fue simple, bella y justa: Dios, es la búsqueda de Dios. Dijo.

El Jardín de senderos que se predicen

tapa-borges-y-la-fisica-cuantica_reimpr-620x932  En los enunciados y prácticas espirituales actuales existe una valoración de todo aquello que termine con la palabra “cuántico”. Vende tan bien como en literatura todo lo que comience con “Borges”. Imaginen un producto que contenga a los dos. Este doble-gancho de marketing existe, un científico utilizó la obra del escritor (“del que todos hablan pero nadie leyó”) y a la Física Cuántica (“a la que todos invocan y nadie conoce”) para nobles fines: introducir a la gente común en el mundo subatómico.

   Cuando Internet fue reconocido como monstruo, se dijo que Borges lo había predicho en El Aleph, también que Google era su soñada biblioteca. Ahora se sugiere que el autor argentino “adelantó” algunas extravagancias de la física de partículas. Alberto Rojo, el autor de Borges y la Física Cuántica fue investigador postdoctoral en la Universidad de Chicago y profesor adjunto en la Universidad de Míchigan. Es Doctor en Física del Instituto Balseiro, Investigador y profesor en la Universidad de Oakland y publicó en coautoría con Anthony James Leggett (Premio Nobel de Física en 2003).

  Para los dummies que anhelan una explicación simple del espacio-tiempo, el entrelazamiento cuántico, la teletransportación y las cuatro dimensiones, este es su libro. Pero no es solo eso, el científico también rememora el día en que le presentaron a Borges, y lo hace con una prosa elegante y de a momentos literaria como en el pasaje en que cuenta como destruyó bajo la lluvia un manuscrito inédito del escritor.

   La carencia de método científico en el sistema de pensamiento de la población en general y de la mayoría de los profesionales de la educación construyó una transpolación de la verdad al símbolo: el saber, que por complejo, reducimos perezosamente a la representación. La cosa pasa a ser el símbolo. En la reflexología, por ejemplo, se ha reducido todo el conocimiento médico sobre el cuerpo humano a la planta de los pies. En este marco se puede incluir a todas las creencias harto refutadas: el Reiki, la homeopatía el psicoanálisis, etc. La utilización que hacen algunos artistas, religiosos, creyentes, terapeutas, charlatanes e inclusive divulgadores científicos, del universo cuántico, tan de moda gracias a sus postulados revolucionarios y anti-intuitivos, producen disparates.

   “Mi evaluación es que es un uso inapropiado y hasta deshonesto de los conceptos cuánticos —comparte Rojo—, a veces por desconocimiento, a veces por un uso intencional de iconografías afines al mundo new age, para darles una pátina de credibilidad. El mundo microscópico es peculiarmente misterioso y enigmático, pero hay que entender que mucho de lo extravagante del mundo microscópico no se aplica al mundo macroscópico de todos los días. Tenemos que entender que mucho del uso conceptual es metafórico, no riguroso. Dicho esto, si esas terapias alternativas funcionan bienvenidas sean, pero es claro que funcionan por motivos que no tienen que ver con la acción química (en el caso de la homeopatía) o física (en la acupuntura) o por cierto holismo místico (en las terapias cuánticas) sino por el efecto placebo.

 

BORGES Y LAS ANTICIPACIONES

  Regodeándose con ese personaje que era él mismo, su erudición y su obra, ¿realmente cree que Borges ignoraba la física como se jactaba de hacer?

  Quizás haya sabido un poco, pero es seguro que no mucho. Su anticipo de la teoría de los muchos mundos, en todo caso, requeriría que haya sabido más que los físicos del momento (Einstein por ejemplo), cosa que es improbable en extremo, sino imposible. Para mí lo de Borges es un triunfo de la intuición, un ejemplo de que a veces saber un poco puede ser peligroso, y es mejor no saber nada de algo y emprender, desde la ficción, aventuras intelectuales que pueden llegar a ser anticipatorias.

  ¿Las ideas de anticipación -exceptuando a Arthur Clarke y pocos más- no son, muchas veces, interpretaciones con el diario del día después?

  En muchos casos sí. Sin embargo, hay anticipos conceptuales que son verdaderos. Pienso  por ejemplo en Dante y la curvatura del espacio, Wells y la idea del tiempo como una dimensión especial y Borges y los laberintos temporales. Cuando los anticipos son meras extrapolaciones de la tecnología del momento (la telefonía celular), o fantasías fáciles (el viaje a la Luna),  sí creo que se aplica lo del diario del día después. Pero cuando los anticipos tienen una elaboración conceptual como la de Borges o Dante (que por otra parte no están planteando un anticipo sino una ficción) creo que van más allá, que se mezclan e integran a la búsqueda científica, son parte embrional en el camino evolutivo que lleva a la teoría científica.

  Usted sugiere una anticipación de la hipótesis de multiversos. ¿Cree que Borges no emuló a los vedas, por ejemplo, o a los mundos del mazdeísmo primitivo?

  Es posible, aunque en mi opinión la idea es lo suficientemente distinta de los mundos en constante creación que vos mencionás. Me refiero al hecho de que en El Jardín de senderos que se bifurcan en cada decisión se crean tantos mundos como alternativas hay en una decisión. Y esa, literalmente, es la idea que aparece en el trabajo de Everett, un trabajo de física.

Podría decirse que Borges utilizó hipótesis y teorías científicas con fines estéticos.

  Si, sobre todo en el caso de las matemáticas.  Pienso en sus alusiones al infinito, a las series,  al azar, temas que atraviesan la ciencia y la filosofía. Borges es, además, el escritor que mejor escribió sobre el tiempo. El caso de El Jardín… es una singularidad, ya que, en su aproximación desde la ficción a un problema del tiempo, descifra, sin saberlo, una solución a un problema de física.

¿Cuánto le debe Borges a Ouspensky?

  Yo creo que bastante. La idea de los universos de Tlön, por ejemplo, o toda la idea de Funes, está también en Ouspensky. Pero claro, también podríamos decir que le debe a Lasswitz la idea de una biblioteca total. Nadie conoce el cuento de Lasswitz y la Biblioteca de Babel es el cuento más famoso de Borges. Es un caso de triunfo del qué sobre el cómo. Borges toma cosas de Ouspensky y las reformula con una ejecución magistral.

 

ARTE Y CUÁNTICA

  ¿Cree que Dalí conocía la morfología del hipercubo desplegado para crucificar allí a su cristo, o lo atribuye más a una coincidencia de un juego geométrico?

  Dalí conocía el hipercubo, estaba muy interesado en las matemáticas, en las cuatro dimensiones, incluso en la física cuántica, de modo que no creo que sea una coincidencia. Lo interesante del cuadro es la idea de un cristo crucificado en un objeto que “proviene” de una dimensión geométrica mayor, de cuatro dimensiones.

¿Qué papel juega la estética en la Ciencia?

 Una frase del astrofísico Subrahmanyan Chandrasekhar para mí resume el rol de la estética en la ciencia: “Es un hecho increíble que aquello que la mente humana, en lo más profundo y hondo, percibe como bello, encuentra su realización en la naturaleza externa”. Ya más en lo específico, hay muchas instancias en el desarrollo de la física  -la electrodinámica de Maxwell, la relatividad de Einstein, la teoría de partículas- en el que el gran avance se produce, menos por el intento de explicar un experimento sin explicación, que persiguiendo un horizonte de simplicidad, de simetría, de elegancia de la teoría. Lo interesante es que esas pautas subjetivas conducen (en muchos casos) a la verdad.

  Se han realizado experimentos donde algunos comportamientos de la física de partículas funcionan a estructura macro. ¿Se puede predecir el futuro de la teoría, sus implicancias en el mundo cotidiano? Pienso en la computación cuántica, por ejemplo.

  Ya hay algunos prototipos funcionando. Predecir la aplicación masiva de un descubrimiento como ese es muy difícil. Lo cierto es que no hay que detenerlo, hay que seguir investigando. La mayoría de las grandes aplicaciones cayeron fuera del objetivo de las predicciones. Me acuerdo de un dibujito de los 60, Los Supersónicos, que anticipaba un futuro de automóviles voladores, pero los personajes hablaban con teléfonos rotativos. Una vez escuché a Charles Townes, uno de los inventores del láser, contar que, como no se les ocurría aplicación, hicieron un pelapapas óptico. ()

 

Alberto Rojo es Doctor en física del Instituto Balseiro. Investigador y profesor en la Universidad de Oakland y publicó en coautoría con Anthony James Leggett (premio Nobel de Física de 2003). En 2005 recibió el premio University of California at Santa Barbara, KITP Scholar y en 2007 el Jack Williamson Professor of Science and Humanities, Eastern New Mexico University.

Alberto es además guitarrista y autor de canciones. Contó con la participación de Charly García y de Pedro Aznar en sus discos. Grabó a dúo con Mercedes Sosa y la acompañó en numerosas salas del mundo. En 2006 debutó como orquestador en el Teatro Colón de Buenos Aires con su obra Ni Si Ni No (compuesta en coautoría con Luis Gurevich) interpretada a dúo con Merdeces Sosa y con la orquesta estable del teatro dirigida por Pedro Ignacio Calderón. Sus obras solistas se usan como material de estudio en varios conservatorios argentinos. Compuso a dúo con Pedro Aznar Te digo gracias guitarra y con Víctor Heredia La canción que jamás olvidé. En sus exploraciones en luthería, diseñó la primera guitarra decafónica.

Alguien estuvo pensando

 

para Diario Perfil

  La serie de relatos Experimentos con seres humanos comienza con un niño llamado Lucas que dibuja esvásticas en los cuadernos del Liceo e imagina la muerte sucesiva de la humanidad empezando por su madre. Muertes limpias, sin cadáveres, pero bajo sus cruces nazis.  Lucas vive en Los Juncales, un pueblo de la pampa gringa compuesto por familias de inmigrantes (Piamonteses, Judíos, Alemanes, etc…) y sus genealogías (incluso bastardas) respiran y se mueven como si ninguna de sus piezas pudiera forjar identidad sin la “enemiga”. La interrelación entre estos organismos se llama sociedad; pero la historia del mundo se empecina en depositar los grandes cambios humanos en los individuos. Y este libro termina siendo (a pesar de tratarse de relatos) una novela sobre (a pesar de la sociedad) individuos.

   Este juego de encastres muestra los destinos de los integrantes de entre otras, la familia Staub, la de Lucas, quien con su hermano rastrea un enigma sanguíneo, un puzzle maltrecho cuyas ausencias no representan perlas sino souvenires de lástima y mutilación. Por supuesto aparece la Historia, la Geografía, los personajes reales que la compusieron y lo que hace falta para un marco de realismo, brutalidad: “Éramos rubios de ojos claros en un pueblo donde el cincuenta por ciento de los habitantes eran rubios de ojos claros y donde se consideraba oscura a cualquier persona que permaneciera demasiado tiempo a la sombra. Negro y basta, decían los Staub.”

  El proyecto Apollo es recurrente. El alunizaje, y la figura de la Luna como una especie de Big Brother a quien descifrar, ejercita cierta alegoría fantasmal en el legado de la prima con historia triste. Lucas y su prima compartían pequeños “experimentos con seres humanos”. La adolescente se convirtió en recuerdo y su legado fueron algunos manuscritos donde se nomenclan once tesis sobre el satélite terrestre. Una de ellas, la séptima, podría definir a la novela de Schilling: dice que la Luna se parece a una sala donde alguien estuvo pensando.

Sí, no. Qué sí, que no.

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   Acabo de abrir Facebook con la noticia de que “se comprobó” que el universo que conocemos es un holograma. Por fín, dije, pero haciendo scroll, inmediatamente después de linkear esa nota, debajo, aparecía otra desmintiendolo. Junto con el Multiverso, la hipótesis del Universo holográfico es una de las que más me apasiona. Les dejé en los links ambas noticias. Buenos días.

El Arca de no es (4) -final-

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Leer desde el (1)

— Mirén estás piedras —el orientalista Andrei Poliakov señala unas elevaciones a sus seguidores—, no caben dudas, son áncoras.

  — Son muchas, demasiadas —observa uno de los acompañantes de su equipo que casi no puede adivinarse tras la cortina de nieve.

  — Quizá se trate de una enorme flotilla —dijo luego siguiendo a Poliakov mientras entraba a la tienda y desplegaba unos mapas:

  — Los kurdos lo sabían, recuerdo haberlo leído —Andrei era enérgico y misterioso—. Fue después de un terremoto ocurrido en 1948. Se partió en dos, una de las puntas del arca quedó dos metros hacia arriba. La otra sepultada.

  “No está en la cima, sino a unos 30 kilómetros de allí —indicó a la prensa en 2003—. La misma Biblia afirma que no esta sobre el monte. Es una estructura enorme de madera petrificada, de 150 metros de largo, 25 de ancho y 15 de alto, asemeja a una nave grande como un campo de fútbol”.

  Al añó siguiente, acompañado por un equipo periodístico para registrar los hechos y un grupo de exploradores rusos y turcos, inició una nueva exploración. Según medios católicos, estuvo financiada por un empresario norteamericano y buscaba confirmar que el objeto divisado en una de las laderas del monte era efectivamente el barco sagrado. Poliakov antes de emprender el viaje dejó en claro que “esta expedición dará respuesta definitiva a todas las dudas”.

  Finalizadas las excavaciones, regreso vencido sin evidencia alguna.

  El que también habló mucho pero nunca mostró nada fue el el Dr. Porcher L. Taylor. Anunció a mediados de la década de 2000, que tras 13 años de estudios satelitales del Ararat, encontró una «anomalía» que podría corresponder al Arca de Noé. Lamentablemente como suele ocurrir con las grandes revelaciones, las imágenes se mantenían ocultas por la CIA. ¿Por qué razón la Agencia haría eso? Nadie lo explicó. Era absurdo.  

  Una de las declaraciones más graciosas registradas por expedicionarios del arca fue la del documentalista chino Yeung Wing-Cheung. El 27 de abril de 2010. Dijo: “No es 100% seguro que sea el Arca, pero sí pensamos que lo es al 99,9%”. Los autores del hallazgo pidieron al Gobierno turco que proteja la zona para empezar los trabajos arqueológicos y que la Unesco declare la región Patrimonio de la Humanidad. Tanto la agencia de noticias como los medios que han distribuido la noticia por el mundo se olvidaron de aclarar que la expedición estaba  patrocinada por el grupo evangelista Noah’s Ark Ministries International. El Dr. Randall Pricede la Universidad Liberty, en el estado de Virginia, quien colaboró fugazmente con Noah’s Ark y el propio Parasut en los inicios de la investigación, viajó al lugar para contrastar la noticia, y afirmó el fraude: la réplica del Arca fue construída por el propio Parasut para exigir dinero a Noah’s Ark.

  Muchos grupos y religiosos siguen buscando y asegurando haber encontrado el Arca, hoy la zona es una de las mayores atracciones turísticas de Turquía. La Iglesia “Christians Worship Here” de Canadá, explicó que Dios advirtió a Noé que “en siete días” destruiría el mundo, pero en Pedro 2:3 se lee que para Dios “un día son como mil años y mil años son como un día”. Por lo tanto el fin del mundo cae 7000 años después de la gran inundación. Para esta Iglesia, según arqueólogos que jamás nombraron, la gran inundación fue en 4990 ac, por lo que 7000 años después (haciendo la corrección del año 0) es el año 2011. Específicamente, el 21 de mayo del 2011. El día en que tampoco se acabó el mundo.