Crónicas expatriadas

“Sam no es mi tío” reúne textos de más de 20 escritores e intelectuales latinoamericanos residentes en Estados Unidos. El periodista y escritor cordobés Diego Fonseca cuenta el origen de esta antología que propone miradas sobre el modo de vivir el sueño americano, o sus pesadillas.

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Foto: Adrián Duchateau

Hace unos años, el periodista y escritor cordobés Diego Fonseca llegó a Miami para dirigir la revista de economía competidora de la latinoamericana que dirigía desde México, donde vivía con su pareja. A los pocos días de comenzar, Bush da su discurso ante el Congreso y Wall Street se va en picada. En ese tiempo resuelve casarse y un domingo, en la primera mañana de luna de miel, se entera que desde el lunes se quedaba sin trabajo. Allí empezó a pensar la idea de un libro como plataforma para narrar su propia experiencia. Le contó la idea a la brasilera doctorada en literatura latinoamericana Aileen El-Kadi y se entusiasmaron.

 Así reunieron en Sam no es mi tío (Alfaguara) a más de una veintena de intelectuales “latinos” residentes en Estados Unidos (entre los que se destacanSantiago Roncagliolo, Edmundo Paz Soldán, Claudia Piñeiro y Gabriela Esquivada) para dar cuenta de cómo se juegan sus tensiones, las negociaciones de su yo, los conflictos y contradicciones; de qué modo se producen las mixturas y sincretismos en el gran país del norte.

   ”Siempre pensé a Sam no es mi tío como un puente —cuenta Fonseca desde Washington—, una oferta de diálogo hacia otros intelectuales, los americanos y sajones. La idea era: aquí está este grupo de intelectuales latinoamericanos —periodistas, académicos, novelistas— que asumimos así nuestra relación y la de los latinos en general con Estados Unidos. Una segunda parte de Sam debieran ser esos colegas latinos aceptando el convite: que nos cuenten cómo ven ellos su patio lleno de latinos bullangueros”.

¿Cómo fue el criterio para reunir las crónicas?

Lo primero fue evitar las agendas condicionadas. El gran tema vinculado a migración ha sido y es la migración indocumentada, en particular la que sucede por la frontera con México. Eso está, pero no es dominante. El asunto era tratar de mirar cuestiones universales: cómo es trabajar, vivir, amar en Estados Unidos. Cómo se miran los latinos en sus países en relación a Estados Unidos. Cómo es operar entre los agujeros del sistema. Cómo comprar los grandes discursos y sueños y encontrar pesadillas.  

¿Qué tan grande y complejo es Estados Unidos para no poder entenderlo?

Es complejo pretender explicar una nación en términos absolutos. ¿Es un imperio? Tiene comportamientos imperiales en política exterior. ¿Pero es una nación democrática, respetuosa de las minorías? Lo es, mucho más que varias que conozco. Y estas dos definiciones no abarcan todo. Más en el fondo, ¿hay una definición de lo americano, profunda y única? No: no es el mismo Estados Unidos el que ve un miembro del Tea Party que el que narra Springsteen. Ni es el mismo relato el de Mitt Romney que el de The Wire. No sé si existe “lo argentino”, por ejemplo, como categoría y, del mismo modo, no sé si se puede definir absolutamente qué es americano y, por extensión, qué es Estados Unidos.  

¿Cómo ve, si es que se puede resumir en una respuesta, un “latino” al país? ¿Y cómo se ve el mundo desde allá?

Estados Unidos, en general, es un país de pequeñas ciudades insulares. El ciudadano medio americano viaja poco —un porcentaje muy bajo de la población tiene pasaporte— y es un país tan vasto que suele ser pupocéntrico. La mayoría de los noticieros de los canales locales, por ejemplo, a diferencia de lo que suele suceder con los medios en Argentina, se enfocan en noticias muy locales. Si sirve esto como medida, en el último debate presidencial, Barack Obama y Mitt Romney discutieron política internacional sin casi mencionar México —que es central en la agenda migratoria—, Europa —capital para la estabilidad financiera internacional— o América Latina —que por primera vez en décadas tiene una agenda con una mirada relativamente independiente de Estados Unidos.

¿Cuáles son las diferencia en cuanto a la mirada sobre el país según la nacionalidad de quien escribe?

Nunca se puede ser concluyente pues cometería el mismo error que cuestiono —la generalización— pero en general se tiene una mirada más amistosa de Estados Unidos en el conjunto de la región que, por ejemplo, la que se tiene desde ciertos campos en Argentina. Hace unos días, en una charla sobre Sam no es mi tío que tuve en Miami, una persona de un grupo de lectura me dijo que se indignó con el texto de Claudia Piñeiro. Claudia narra cómo se perdió buscando una dirección en un viaje a Miami, un territorio que para la psique tradicional argentina no representa más que playas y centros comerciales. El texto de Claudia expresa muy bien cierta mirada superficial en alguna medida predominante en el progresismo argentino.  En México hay tensión producto de una relación muy cercana y friccionada, pero la retórica política es menos agresiva para con Estados Unidos, comparativamente, que la argentina.

Desde adentro

   Un inmigrante sin documentos se burla del sistema y se gradúa con honores. Una vieja cantante de tangos busca otros 15 minutos de fama mientras desinfecta baños en Miami. Un gringo que defiende a latinos pobres que lo van a traicionar. Una mujer y su amante ven por tele la caída de las Torres Gemelas mientras especulan si el esposo murió en el ataque. Estas y otras historias se reúnen en Sam no es mi tío.

   ”La mitología del “sueño americano” recibe aquí giros irónicos, patéticos, trágicos, melancólicos, pero nunca ingenuamente satisfechos y celebratorios”, se lee en el prólogo.

   Los 24 cronistas que aquí participan se propusieron desordenar los discursos oficiales que hablan de las relaciones entre latinos y gringos, entre legales e ilegales, entre primer y tercer mundo.

Perfiles:

Diego Fonseca: Nació en Las Varillas, Córdoba en 1970. Vive en Washington, DC. Es periodista desde 1989. Licenciado en comunicación por la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina, Diego tiene un MBA del Instituto de Empresa Business School, de Madrid, y estudios en posgrado en Georgetown University y en INCAE Business School de Costa Es autor del libro de relatosSouth Beach (Recovecos, 2009).

Aileen El-Kadi: Nació en Bahía, Brasil en 1972. Es Doctora  en literatura latinoamericana de la Universidad de Colorado. Traductora literaria, profesora e investiga­dora de cultura, literatura y cine contempo­ráneo latinoamericano. Dirige el programa de Estudios Brasileros en la University of Texas, en El Paso, donde vive.

Cronicas de Daniel Alarcón, Jorge Volpi, Santiago Roncagliolo, Ilán Stavans, Edmundo Paz Soldán, Claudia Piñeiro, Jon Lee Anderson, Joaquín Botero, João Paolo Cuenca, André de Leones, Aileen El-Kadi, Gabriela Esquivada, Diego Fonseca, Eduardo Halfon, Yuri Herrera, Hernán Iglesias Illa, Andrea Jeftanovic, Camilo Jiménez, Juan Pablo Meneses, Diego Enrique Osorno, Guillermo Osorno, Carola Saavedra, Wilbert Torre y Eloy Urroz.

(Suplemento Ciudad X – 2012)

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Publicado por

Pablo Giordano

(Las Varillas, Córdoba, Argentina 1977) Acompañante Terapéutico y Escritor. Trabajó en Gráfica, Radio y TV. Publicó libros de poesía, cuentos y una novela. Es aficionado a la divulgación científica. Escribió en varios medios latinoamericanos y Europeos. Actualmente escribe en Las Voz del Interior.

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