Un porteño leyendo a cordobeses

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   La literatura no es solamente un modo de concatenar una serie de palabras para poder hacer comprensible una historia. Eso se parece a un anzuelo detrás del otro, puestos a diferentes alturas, en un largo sedal. La literatura es mucho más. La literatura es una red de pesca. Si logramos ver alguno de los nudos de cerca, tocarlo, tal vez desatarlo, significa que ya estamos definitivamente atrapados en ella. Esta es una verdad de pescador. 

   Tiré mi mediomundo en el río cordobés y pesqué dos nuevos libros que voy a cocinar para ustedes. A la vasca, a la romana. A la porteña, bah. 

   Uno es de carne joven, las mojarras de la literatura. El otro reúne un cardumen de jovatos como yo, pero que viven en “la Docta”. 

   La antología de los jóvenes cordobeses se titula Es lo que hay, de Editorial Babel. La otra es Cuarto Oscuro, de Editorial Raíz de dos. 

   La selección y el prólogo de Es lo que hay fue hecha por la profesora Lilia Lardone, una especie de mamá literaria súper aplicada. Y la verdad es que lo hizo bien: los cuentos son variados, las temáticas interesantes y la juntada es impecable: son pibes entre 20 y 30 años que ya son escritores. Hay algunos más originales y otros más ortodoxos, pero todos son escritores. Entre los más jugados están Taborda Varela, con un cuento de tinte sociológico –Arroces como balas–, y Javier Martínez Ramacciotti, que se mete en Zombie con una relación amorosa y le agrega un plus literario interesante. Entre los tradicionalistas está Luciano Lamberti, que cursa una especie de existencialismo beat en El asesino de chanchos; lo sigue Pablo Natale con Disfruta de la felicidad eterna, un cuento melancólico y peligroso (o peligroso por lo melancólico); Emanuel Rodríguez y la suave ternura de sus Margaritas; Federico Falco y la psicología mal entendida en Un camino amarillo; David Voloj y un intento acertado de pornografía tabú en La culpa es de los padres. Los puntos más altos, a mi juicio: el cuentazo de Pablo Giordano sobre culpas y cosas no dichas en la infancia, Dos siluetas en Simulcop; el parco y carveriano San Rafael, de Javier Quintá, y el maravilloso Ocio, de Hugo Rabbia. Cabe agregar que solamente conocía de antes a tres de los escritores, por estas cosas de los blogs: a Giordano, a Diego Bermani (que viene con el cuento de un cerdo con gustos exquisitos) y a Falco. Ya sabía que ellos eran buenos. Los demás fueron una gratísima sorpresa. 

   El otro libro está prologado por el Gran Carlos Gazzera, que nos invita a leer a sus amigos en clave lúdica: todos hablando sobre un mismo tema, las elecciones. Todos los que aquí escriben pasan los 40 años; la prosa es más equilibrada y con menos excesos. Estos escritores son los maestros de taller, los empleadores en los periódicos, los jueces en concursos de los del otro libro. Y aquí vuelvo a opinar, porque leí: la antología tiene un nivel homogéneo, pero me gustaron más 4 de los 11 cuentos que allí salen. El que abre el libro, Gusanos, de Jorge Londero, e Indigestión, de José Playo, por la locura que le agregaron al tema comicios; son muy graciosos. Los ojos del ciego, de Jorge Cuadrado (un autor del que me gustaría leer más cosas) y Padrón, de Carlos Presman, la fuerza de un gran final. Cuatro joyitas en una pila de piedras preciosas. 

   Son dos libros que atrapan como una red de pesca. Hacen un corte zonal y temporal: aquí y ahora. Dos generaciones actuando y escribiendo en Córdoba, Argentina. Dos libros para comprar, leer, guardar. Los votos que hice y hago son simplemente porque uno vota siempre, porque me gustaron más unos cuentos que otros, o simplemente porque sí. Perque me piache, como decía el Papa en el chiste de las tetas. O porque fui llamado a votar por la seducción intrínseca de sus letras, y no como exige el Doctor Juan Ramón Garrido Pérez en la página 83 de Cuarto Oscuro, arengando a su tropa de restorán: 

   –¡Vótenme a mí, soy el único que mastica y traga la fruta del clericó! 

Gustavo Nielsen 

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Publicado por

Pablo Giordano

(Las Varillas, Córdoba, Argentina 1977) Acompañante Terapéutico y Escritor. Trabajó en Gráfica, Radio y TV. Publicó libros de poesía, cuentos y una novela. Es aficionado a la divulgación científica. Escribió en varios medios latinoamericanos y Europeos. Actualmente escribe en Las Voz del Interior.

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