Te abalanzas

gratisography-373H

 

como el mármol resquebrajado del trueno
te abalanzas
me destrozas como a un mito
soplas nervios en los nervios soplados
sos el sueño de los espectros desechos

la primavera llegó mientras dormíamos
tus zoquetes al borde de la cama
lo evidencian

 

Anuncios

Callar

d18eca62-d665-4d1d-a605-8e9f1584be63

aspira profundo la hierba hasta llagarse los labios

muere sin que nadie la vea

pasa la vigilia asomada a la ventana

cegada

con diarios del futuro

los autos la atraviesan

la gente la ve a los ojos

pero no la reconocen

aprieta los brazos de la experiencia

de día

calla lo aprendido de noche

Nada especial

gratisography-382H

otros ya
en otras noches
se tomaron las manos después del amor
las pupilas al techo
mudos

otros han dormido
sabiéndose amados
salvados

despertaron únicos en un mundo
de repeticiones

restos de escarabajos
a la sombra del único brote
del desierto

Mellow

e908c5c6-fcca-4d05-ba3f-a5a8c4d9512c

alguien comentó lo triste o alegre
en la vida de Mellow
pero no recordamos
si la vida de Mellow fue triste o alegre o igual
de absurda que la de cualquiera de nosotros

murió una mañana tranquila
ninguno la lloró demasiado
ni a los años ni nunca

hay un llanto tácito
la fatídica frase del cuervo
horada
el hueco lleno de gusanos

por la ventana
pasan nuevos desconocidos
las puertas del vecindario se estremecen

en el matutino de hoy
una poesía homenajeó a Mellow
sus piernas volvieron a trepar los pilares del Vina Vieja
sus brazos
abiertos al cielo
corrieron otra vez
cruzaron los distritos vecinos
sus cabellos bermellón al viento
gritando
como cualquier otro mamífero
que pronto se olvida
bajo las ruedas de los autos

Pasadena

Tapa posta

milla y media en busca de un teléfono
los truenos veloces desde el sur
la noche en el día

en el horizonte
se habían sellado todos los versos
odié ese ocaso con furioso acné

así suelen nacer los poetas
pero no quería ser uno

 

 

 

mi primer amor fue Julieta
la chica de Tampa
después amé a la noche
ese velatorio
de los amaneceres
que lavan el desvelo

algo imperceptible me picó
como esa abeja en la alberca del primo Jefry
en Covina
a los seis años

vinieron otras pasiones
normales femeninas matrimoniales

hoy hago el amor a no sé quién
cultivo no sé qué cosa ni con qué fin
en algún lugar del cuerpo
la marca que no encuentro
debe ser esa cosa que siento latir
y me enloquece

el loco Randy

varios niños de Boca Ratón
los viernes detrás del loco Randy
su disfraz de payaso
flotante edredón hasta sentarse
en un banco de Pach Reef Park
la luminosa acera

le colgaba al viejo un cigarro
hasta dormirse
los críos lo pateaban
le escupían el traje
le ataban el sombrero a los aros de basquetball

el loco Randy
recuperado con la siesta
daba lumbre a otro de sus largos vicios
limpiaba la peluca
el amasijo de plástico violeta

los pantalones bombachos hacia el aparcamiento
hacia la única cabina telefónica
en seis calles a la redonda

Randy
se sacaba los largos zapatos
y hablaba allí dentro
por horas

antes de venir a California
fui uno de los niños de Boca
nadie supo jamás a quién telefoneaba el loco

a veces
se torcía a carcajadas

una tarde amarilla lo vi llorar
golpearse la cabeza con el tubo
en la caja de cristal
tocar la sangre y el chichón
en la alegría del parque
el silencio de los condominios
recortaba el cielo ondulante
del Pach Reef Park
el sol bajó
y el Mustang aparcado minutos antes
se retiró impecable
dejándolo tirado para siempre

la luz oblicua

51429-full
a lo lejos llovizna sobre los tejados de Linda Glen

tus ojos azules
títulos en mi lápida
perdonan como la luz oblicua
del polo
al bamboleo del mundo

mi memoria es minúscula y está llena de monstruos

 

(de Pasadena. Dínamo Poético Editorial. Córdoba, 2018)