Rostros de personas que no existen

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En Internet, discernir qué es verdad de lo que no lo es resulta una tarea más complicada conforme pasa el tiempo. Atrás quedó esa época de los fakes y hoaxes de dudosa calidad que se defendían por la mala calidad de, por ejemplo, las cámaras del momento. Sin embargo, estamos cerca de dar un salto enorme en fabricar realidades alternativas con los deep fakes. En vídeo ya hemos visto realidades preocupantes, pero en foto lo nuevo de los desarrolladores de NVIDIA es incluso más inquietante.

La compañía especializada en tarjetas gráficas y cada vez más en inteligencia artificial comenzó a mostrar resultados de generación de rostros con lo que llaman Generative Adversarial Networks (GAN). Sin embargo, todavía presentaba problemas en los rostros como para resultar creíble a personas. Lo que acaban de mostrar en vídeo es impresionante, las caras parecen las de cualquier persona con la que te puedes encontrar en la vida real, sin rasgos que resulten extraños en forma alguna.

Las GAN ofrecían, según la investigación de NVIDIA, muy poco control sobre las imágenes generadas. El nuevo sistema tiene un generador que sabe cómo separar diferentes partes de las imágenes sin supervisión humana. Así, los diferentes rasgos y partes de una cara se toman como variables independientes mucho mejor procesadas, que se pueden combinar en cualquier tipo de rostro sin que resulte extraño.

El equipo responsable muestra en el vídeo cómo, después de que las redes neuronales hayan sido entrenadas son capaces de combinar dos fuentes y generar nuevas caras. Para ello, han empleado 70.000 fotografías de caras humanas de Flickr-Faces-HQ y FFHQ que están disponibles para estas investigaciones (como los datos de Cambridge Analytica también lo estaban para ciencias sociales). Para eliminar estatuas y rostros localizados en cuadros, han utilizado la plataforma Mechanical Turk de Amazon.

(la entrada completa aquí)

¿Querés darte una vuelta por la Estación Espacial Internacional?

Street View no sólo nos sirve para ver la calle a la que tenemos que ir, o para recordar lugares por los que hemos pasado. El gran proyecto de Google Maps puede servirnos para explorar lugares que no hemos visto nunca, o sitios a los que posiblemente no podamos acudir nunca. Por ejemplo, podemos mirar el océano por dentro, el castillo de Drácula o incluso el espacio exterior. Ni siquiera el vasto campo de oscuridad que rodea a la Tierra se escapa de las cámaras de Google. Y ya podemos explorar una pequeña parte del espacio a través de Street View: la Estación Espacial Internacional. Y todo gracias a Thomas Pesquet, uno de los astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA) que ha subido hasta allí con la cámara del gigante buscador.

   Thomas Pesquet comenta en el blog de Google el desafío que ha supuesto capturar todas estas imágenes. El equipo que Google suele utilizar no funciona con gravedad cero, así que tuvieron que usar una configuración personalizada con cámaras DSLR y elementos ya presentes en la estación. Todas esas fotos se enviaron a la Tierra, y allí se juntaron para formar una imagen en 360 grados.

   Estas imágenes ya se pueden explorar en Street View. Para hacerlo sólo tenéis que seguir este enlace, y explorar a partir de ahí.